19 agosto 2008

Roca Erosionada



Parece mágico ver los acantilados separando el mar de la tierra, dos mundos que no pueden vivir el uno sin el otro, pero deben mantenerse separados, ya que su unión sería catastrófica.

Rocas, pedruscos, peñascos que a ojos del mar son gigantes indestructibles, y a ojos de la tierra abismos infinitos. En medio, siempre en medio, intentando apaciguar la lucha entre los dos mundos.

Muchas veces me siento como esas rocas, el mar los sentimientos, y la tiarra la razón, no pueden vivir el uno sin el otro pero su unión resulta catastrófica.

La tierra fierme, representa la seguridad, aunque llueva o truene siempre acaban siendo momentos pasajeros, momentos en los que tengo miedo y busco refugio desesperadamente pero al cavo de unos segundos, minutos, días, semanas todo se apacigua y vuelve la calma.

El mar en cambio siempre se encuentra en movimiento, lígero o brusco, pero siempre en movimiento. Al igual que la tierra muestra su desacuerdo y el oleaje puede llagar a superar a esa roca que intenta separar los dos mundos, llegando incluso a mojar y golpear la tierra y hacer que se vaya desplomando por ese abismo infinito.

Golpea a los guardianes de las dos tierras con toda su furia y energía para intentar erosionarla y ganarle terreno a la tierra.

Aunque ahora me sienta roca, guardiana del equilibrio, hace no mucho era un naufrago perdido en ese mar de sentimientos amargos en el que no hacia mas que tragar agua y pensar que el oleaje acabaría hundiendome.

Espero no desplomarme nunca mas con el oleaje, y si lo hago estoy segura de que tendré más resistencia y valor para enfrentarme a esas olas que intantarán hundirme.

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