Toda nuestra vida la invertimos en buscar algo que nos complete, que nos haga sentirnos bien con nosotros mismos, felices. Cuando creemos haberlo encontrado nos acomodamos, y vivimos en un paraiso artificial basado en lo que creemos que es felicidad, gran error, porque la felicidad no existe, y el "todo" tampoco.
Acostumbremosnos a ser incompletos ya que es lo que nos hace especiales, solo siendo incompleto podemos seguir creciendo. Este proceso de desarrollo continuo, camino duro que todos tenemos que afrontar llena nuestra vida de fustraciones, es por eso que hay que aprobechar los momentos agradables, las cosas pequeñas que hacen que nuestra vida sea especial, y comprender que la felicidad abstracta e idilica no existe.
Si eres incapaz de comprenderlo, no te preocupes "oceans of red wine" vive el momento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
hola
es por eso que existen las cosas malas, para poder llegar a apreciar las buenas.
lo que pasa que muchas veces no apreciamos los pequeños detalles de la vida, que en mcuhas ocasiones son un trocito de la felicidad buscada.
Sensaciones:
El cielo se nubla ante tu cabeza y el ensordecedor estruendo de la tormenta invade cada rincon, la oscuridad se adueña del espacio que te rodea y el aire comieza a espesarse en tus pulmones, las ideas que poblaban tu cerebro toman un color plomizo mientras tus arterias se marchitan tras cada agónico latido.
El suave carraspeo de las ojas arrastradas por el viento te despierta extrañado, sientes el frio suelo en tu oreja y un rayo de sol se posa travieso en tu ojo izquierdo, una nube solitaria cruza coqueta el cielo muerto mientras a tu lado yace la escultural deposición de algun maleducado can.
La esponjosa sensación de la hierba bajo tus pies hace que un escalofrio te recorra la columna, la inquietante tranquilidad del bosque silencioso te hace flotar en el aire cargado de aromas y zumbidos, atravesando arboles y plantas, dejando vagar tu presencia inmaterial a traves del alma natural del paraje que te envuelve, descubres a tu ser recostado en una roca, inanimada compañera que aburrida de pender de tu cuello, se deja domar y soportar tu peso.
El humo se filtra por tus poros y el inconfundible olor a cafe barato repta por tus fosas nasales;
tus enrojecidos ojos, clavados en la monótona quietud del escritorio al tiempo que tu alma es sepultada para siempre por los interminables rascacielos de papel que se alzan ante ti, sepulcro eterno donde yaceras inerte por el resto de los dias.
Xabi.B
Publicar un comentario